martes, 21 de agosto de 2007

sustracción

Me llevo tu sonrisa
como un ladrón de bancos.

mensaje en una botella



Un antes y un después perdido en algún golpe allá adelante.
Un río que me lleve, corriente aparte, hacia el mar.
Un signo caído que indique el centro de tu nombre.
Un mapa en las constelaciones de tu reino.
Una llama de bengala incandescente.
Un encuentro casual con la fortuna.
Un as de corazones.
Una huella segura de sí misma.
Una rama del árbol de la fruta prohibida
talada por tu cadera en su órbita bailante.
Un juicio inequívoco sin testimonios ni testigos.
Una prueba irrefutable de tu estancia.
Un DNI repleto de puntos suspensivos
para llenarlos cada día sabiamente.
Un tatuaje en la línea de mi mano.
Un resumen que ME explique.
Una botella bebida a tu salud
hasta el gusano,
vacía para meter en ella todo esto,
taparla,
perderla,
y encontrarla más tarde
alla adelante.

sin respuesta

Sin respuesta
espero un verso más,
1000 latidos,
15 cigarillos,
200 idas y venidas
a tu página web y mi buzón,
vacío como una cueva prehistórica.

Al alba habrá dibujos en las paredes
y hablarán de tu silencio.

viernes, 17 de agosto de 2007

evolución



No sé porqué me quieres
tú,
si soy evolutivamente imperfecto,
un desecho,
la primera combinación de genes inviables que deberías olvidar.
He estado en los pastos,
en las carreras hacia la permanencia,
en la calma que precede
al rito, siempre bien tejido e injusto de la selección,
y no ha habido un solo atisbo de ritos
que se parecieran a una luna propicia,
al cántico inventado por los nuevos machos.
Soy demasiado viejo para aprender, y para tantas cosas...
Soy demasiado bajo, y feo, y demasiado incoloro,
y la noche se clava en mis pupilas
como un paseo por el monte calvario.
Así que ya no me esfuerzo,
asumo una condición de ser porque sí,
porque en alguna forma de vida deben estar
los genes inadecuados,
las largas noches de invierno,
lo que otros mejores no sienten ni son,
las lágrimas de una especie...
No tengo estrategias que me justifiquen,
y tú, sin embargo,
inexplicablemente,
me quieres,
sin creer en un dios, ni en nada
ajeno a la verdad de la vida.

Es todo tan inútil.
que me da ganas de hacerlo,
sólo
para que la evolución
siga su curso,
y no descanse sin sentido
en mi remanso.


martes, 31 de julio de 2007

un angel



Un ángel se me enreda en el pelo
y me da vueltas, y cosquillas,
y susurra en mi oído cuando pasa
camino de mi nuca
palabras en idiomas que ignoro,
pero suenan a aroma de jazmin y piel de terciopelo.

La culpa es mía a medias,
por tenerlo rizado como el mar,
por dejármelo largo y descuidado,
por mis ganas de ángel,
mi taquicardia,
mi búsqueda incesante e inconclusa.

Es un ángel que conozco...
Conozco los dedos de sus pies
como las palmas de mis manos,
porque casi siempre miro al suelo cuando me mira.
Conozco sus tobillos tímidos también,
y sus piernas de infarto,
y el golpe que dejaron sus caderas en mi suenio,
y conozco, distingo, huelo
el secreto dorado que lleva entre sus pechos.

Aún no le he dicho lo que más me gusta.
Me conformo con que habite de vez en cuando en mi pelo,
y vaya desgranando el tiempo
con su boca de fruta
mientras juega y pasea su hálito
por mi melancolía rizada y mi deseo.

dirección única

No hay primavera que no pase por invierno,
ni destino sin ansia o desacierto,
ni nube pasajera que no frunza cenios.
No hay letra sin papel en blanco,
ni palabra sin consecuencia.
No hay música sin silencio.

Así que me callo
porque ahora es el camino para luego.

en un jardín estaba

La fiesta de mi vida la he soniado.
Todas estabais ahí, tú también.
Busqué ese rostro que no encuentro,
que a veces pienso que no existe,
y todo era soledad
y un hueco lleno de gente.

martes, 24 de julio de 2007

microsegundo

Ha sido solo un instante.
Y luego otro.
Y luego otro.
Y se ha construido un castillo, una torre, una calzada
para andar descalzo.

Y aquel día también fue un instante.
Un ojo contra ojo.
Un mismo aire que entraba en sus pulmones y en los míos.
Y estuvimos hechos de los mismos elementos
vitales e incontenibles,
de las mismas ganas silenciosas
de comernos
a besos
a nosotros
y al futuro.