jueves, 9 de septiembre de 2010

Tú. Nadie más que tú
para llenar esta mazmorra de cuadros
y hacer callar el silbido ególatra
de la voz en la que cuento tanto cuento.
Tú eres una miel de vuelo jadeado
por el alma, a secas, de la Tierra,
un remolino de esperanza con sonido,
una huella errante del cariño,
un vilano por el soplo de un profeta despedido.
Tú eres el sol y ¿qué te importa lo que digo?
Tú eres el hueco enorme que no ordenan
mis renglones desperdigados en la noche.
Tú eres la cosquilla y el derroche
de un suicidio de amor no cometido.
Tú eres un poco de lo poco que bendice
a este mundo de catéteres ajados.
El son que nace y ¿qué te importan mis sueños apagados?
Eres el nervio del agua, la sal, el horizonte,
el punto único, el ámbar, el capricho
del dios de la belleza que se marcha,
la roca, el beso primigenio recibido,
la mirada regalada, el columpio de la pena y la alegría,
el grito, la rosa, la nostalgia, la fuga del pájaro cautivo
la plenitud y ¿qué te importa a estas alturas lo que escribo?
.

jueves, 5 de agosto de 2010

martes, 29 de junio de 2010

lunes, 8 de marzo de 2010

viernes, 5 de marzo de 2010

jueves, 14 de enero de 2010

alarmas

Casi siempre los sueños se hacen ruinas,
parece que pertenecen al pasado
y se venden como souvenirs en los templos de la nada.
Existen ecuaciones en los bordes de mis cosas
que previenen en silencio del declive,
de la forma de una pastilla,
del espacio de la sombra en el sofá.
Me juré a mí mismo no andar entre hipotecas
y mi alma ahora no tiene compradores.
Pero no sé hacerlo de otro modo,
no me enseñaron,
no había animales en la sábana de la sabana
para ver como otros más sabios los cazaban.
El mundo me sabe a zapato
dos tallas más pequeño,
aunque últimamente tropiece con mis propias payasadas.
Me tengo que marchar a otra alarma de trinchera,
a otra batalla de esta guerra
que he inventado yo.
Menos mal que tengo besos a la vuelta,
aunque esté malherido,
menos mal que sé que mañana
habrá otra sirena
y yo no tengo oídos sordos.
.

sábado, 2 de enero de 2010

hablando de la nada

Los barrenderos eliminan lo que queda del otoño,
y yo no recuerdo un día sin tu recuerdo
en este invierno pelado de moléculas.
La nada, el final del universo
debe parecerse a un parasiempre
escrito del revés...


al molde del futuro,
a un correo sin respuesta.
Estoy convencido de que allí
habitan mis hormigas,
devorando el festín de tus gritos,
tu pasado.
Eso es...
La nada se parece a mi sombra
en tu pasado.
.

martes, 29 de diciembre de 2009

reflexiones

Me abruman los nombres de los meses,
las fechas pasadas que atesoran
estancias, gritos,
larvas y lavas
que hablaron de ti a mi subconsciente.
El mágico incandescente entonces
era probablemente mi supraconsciencia,
una ola,
más que de deseo,
mordisqueando la orilla de la curva de tu espalda.
Si fuera anatomista,
todo llevaría otros nombres...
zona de miércoles, hipófisis de madrugada,
cíngulo de la sorpresa...
A veces hay todavía un olor a prohibido,
un vestigio de azafrán injusto,
un rayo helado que no termina de caer.
Pero estamos convirtiéndonos en lobos,
aullando a la luna cada día,
comiendo corderos sagrados entre risas
para crear un mundo nuevo,
un ansia nueva,
otro tesoro escondido que desenterrar.
Te lo dije...
sólo hay un sabor de ropa por el suelo
sólo te obligo y te obligo
a atarte a mi garganta
a correr desbocada a mi lado enseñando los colmillos
atropellando las falsas virtudes con orgasmos.
.